miércoles, 1 de septiembre de 2010

INdependencia emocional...



¿Recuerdas aquel lugar? Aquel que te enseñé durante un amanecer, aquel donde vimos nacer un nuevo día, con el sinsabor de haber visto acabar el día anterior… ¿recuerdas aquel lugar? donde el alma vuela en libertad, donde cada suspiro de dolor desaparece fundiéndose con el calor y la libertad del nuevo oxígeno respirado…

¿Recuerdas aquella fina y fría arena acariciando tus pies adoloridos? ¿Recuerdas cuánto bien te hizo?, ¿recuerdas cuánto bien me hizo?

Cierra los ojos, vuelve a imaginarte en aquel lugar, yo también lo haré, necesito esa libertad…

Ven, te volveré a llevar… toma mi mano, olvidaste el camino… tal vez yo también, pero juntos lo volveremos a encontrar…

Desierto agotador, el viento removió la arena y la arena borró nuestro camino, empiezas a perder fuerza, necesitas agua, necesitas aire fresco, el calor se apodera de ti y cada vez te cuesta más caminar, me pides que te deje, que encuentre yo sola el camino, mas yo no quiero, te necesito para encontrarlo. Tus piernas se debilitan tanto… caes sediento, extasiado, abandonas, me abandonas… debo seguir sola, debo encontrar mi camino sola, sigo caminando mirando atrás y viendo como tu cuerpo se torna pequeño a medida que mis pies van dejando huellas, sin cesar, sin descanso, sin suspiro, y las lágrimas no cesan de derramarse de mis ojos humedeciendo así mi rostro…

Te necesito para seguir respirando… te necesito para seguir caminando… no… ¿pero qué digo? estoy caminando sola… y ¿entonces? dependí de ti, dependí de cada aliento que por tu boca salía, era mi aliento, mis ganas de vivir, mi felicidad, dependí de ti… me abandonaste… pensé que no podría encontrar mi camino sin ti, mas a lo lejos empecé a distinguirlo… te abandoné, creí necesitarte pero no es así…

Anocheció, dormí y desperté en lo alto de una duna, presencié un nuevo y maravilloso amanecer, sin ti… puedo vivir sin ti…


Independencia emocional…

Cuántas veces el desamor nos hace pensar que sin la otra persona no somos nada, cuántas personas pasaron por nuestra vida y la marcaron sin más, se fueron sin más, apenando así cada rincón de tu “hogar”, personas que vienen y se van que te hicieron pensar que las necesitabas para sonreír cada mañana, pero no hay nada ni persona más que tú, de la que tu vida y felicidad dependa, aprendí a sonreír en la soledad, aunque me muera por compartir mis sonrisas y al final lo haga, mi felicidad, tan solo depende de mí… al igual que la tuya, tan solo depende de ti, no dejes que nada ni nadie se tome la libertad de arrebatártela… TU FELICIDAD ES TUYA… compártela, pero que no te la quiten de las manos personas que vienen y van...

4 comentarios:

Memole dijo...

Gracias por ésta entrada !!

Gemma dijo...

Gracias a ti por leerme :)

lloyber dijo...

muy bonito y al igual que Memole, gracias por compartir tus palabras con nosotros
Un abrazo

Carlos Rivera Fotógrafo de Guayaquil dijo...

Me ha encantado tu blog Gemma. Te sigo