lunes, 4 de julio de 2011

Lugar abandonado...

Suena...



Caminé y caminé sin descanso, corrí hasta salir de tu mundo, mareada por el cansancio llegué a un lugar abandonado por la cobardía del vivir diario, una vez escuché hablar de aquel lugar, donde la gente desechaba miles de historias vividas, historias que debían ser olvidadas, me paseé por sus calles con la vista nublada y asediada por el cansancio.



Mi piel seca, mi boca sedienta… una gota, una gota de agua que busqué en aquel cubo oxidado, y el éxito se vio truncado por el abandono de un lugar en el que permanecía la magia, de esas historias asfixiadas, pero paradójicamente vivas y que apresaban mi pecho con un fuerte dolor… nada que aclarara mi vista, nada que acabara con mi sed, ni con la sequedad de mi piel… lugar abandonado…


Risas y llantos se escuchaban, pero… realmente… ¿dónde estaba? ¿dónde llegué? Tanto escapar de ti… tanto escapar… de MÍ… entonces, escuché una débil voz…

-              - Alma sedienta… yo te diré dónde estás… yo te diré dónde encontrar agua…
-              ¿dónde? Me desorienté, me perdí…
-            - Así es, tanto huir… ¿recuerdas aquel día?, aquel en el que te olvidaste de ti, por amar a      alguien, alguien con quien olvidaste lo que tú eras, para que te lo recordara aquella persona que ocupaba tu corazón y que tanto te admiraba.
-           - Lo recuerdo, fue hace unos meses, fue ayer, cada día hasta el día de ayer, desde aquel otoño que bañaba las calles de hojas secas, me perdí en ese amor y me olvidé de mí…
-            - ¿Sabes dónde estás? en ese lugar dónde abandonaste tu ser, el lugar que descuidaste…  estás en tu interior, en TU ALMA… tu alma abandonada… ahora busca un pozo, llena ese cubo de agua, reconstruye ese lugar abandonado por ti… reconstruye tu alma y volverás a encontrar el camino de vuelta…
-            - pero… qué será de aquel amor, aquel que tanto iluminó mi vida, aquel que fue mi sol en mi amanecer diario y mi luna llena en mis noches que dejaron de ser oscuras…
-             - Murió, ya sólo existe en ti, así que, abandónalo en este lugar deja que viva en él, deja que su magia siga viva, pero abandónalo… sólo existe en ti, murió…
-            - Deja que llore por última vez, deja que me despida de él…

Y la voz se alejó… encontré ese pozo, llené el cubo, reconstruí mi alma, abierta a un nuevo amor y encontré de nuevo mi camino a casa… otras caricias, otros besos… así será… así fue…



2 comentarios:

Santi dijo...

Acabo de encontrar tu blog, y no he podido evitar apuntarme a tu lista de seguidores. Me gusta cómo ilustras tus palabras con tus fotografías, o quizás cómo decoras tus fotografías con tus palabras, no sé.

Anónimo dijo...

A mi me gusta ella.