Las palabras crean imágenes en nuestra mente, imágenes que yo hago realidad con mis fotografías... amo y siento lo que hago, quiero que tú lo ames y lo sientas, es por eso, que lo comparto...
Y si caminar ahora significa correr y si resulta que no deseo correr, ¿querrá decir que no deseo caminar? por lo tanto ¿mis pasos se frenarán?
Ya no existe la pureza… amor corrompido, y si me dejo caer quiero tardar en llegar al suelo, como una pluma, desde el más alto de los rascacielos… pues llegar al suelo no es más que volver a llorar para volver a sonreír, un ciclo sin fin…
No creo en ti, ni en ti, ni en ti, sólo en mí y caminaré despacio, caeré lentamente, volaré hasta caer sobre ti, sin que te des cuenta te acompañaré en tu largo caminar, permaneceré a tu lado, aunque tú no lo sepas, amor corrompido… silencio!!, callé por siempre, ahogué en el silencio el amor sentido y ya jamás será escuchado… no creo en ti…
-Eres una de las personas más puras que he conocido…
-Lo sé por eso ahogué nuestro amor en el mar del silencio, se corrompió, lo corrompiste, lo contaminaste… no creo en ti, ya no… sólo en mí…
Y si hoy dejo de sonreír porque el mundo ha querido que deje de sentir y por lo tanto, el mundo ha querido que deje de ser como fui, perderé mi esencia, la esencia de una vida con una sonrisa permanente, la que juré que jamás se borraría... romperé así mi promesa, agota este mundo adyacente que no va conmigo… solo estoy adjunta a él, no me siento propia de él…
Quiero perderme para volver a encontrarme y que cuando me encuentre, no vuelva a permitir que este mundo cambie mi manera de sentir, tan clara, tan intensa, pero esta vez protegiéndome… y volviendo a mi burbuja de cristal, cada vez más gruesa, cada vez más irrompible...
Mi última lágrima ya no va dedicada a ti, va dedicada a mí... para volver a sonreír, como lo hacía antes de amarte... no creo en ti...
Tal vez me equivoqué de camino y el camino correcto sea el de la mentira, eso que tanto detesto y que tanto ha estado en mi vida… y tal vez así, tomando el camino de la mentira, comprenda esta sociedad perdida en un mundo incomprensible, un mundo donde las palabras quedaron en palabras y los hechos se esfumaron… las palabras vacías están si no hay un hecho detrás que las llenen de sentido…
Tal vez aparecí para sumar y tú apareciste para restar, tantas cosas han restado ya, que mi corazón no entiende de perdón y me rindo ante la incomprensión de un mundo carente de sentimientos, de un mundo temeroso a los sentimientos que le resta significado al amor…
Yo solo creo en la valentía, la valentía de unas palabras que confirman las ganas de sentir, de amar, sin temor… el miedo contamina el amor… y yo quiero respirar el amor puro… quiero respirar su oxígeno y vivir de él mientras mi corazón sea capaz de sentir…
Me rindo ante el sinvivir del ir y venir y de no saber cual es tu propio sentir, me rindo ante la evidencia de un amor maltratado, pisoteado, humillado, destruido sin un por qué…
No hay dudas cuando se ama, no hay dudas cuando dejas que la pureza del amor invada tu corazón… sólo las hay cuando te niegas a él…
Y soñaré con el día que cambiaré este mundo incomprensible que dibujó tantos porqués en mi corazón, un corazón tatuado con el desamor…
No hay dolor sin amor, hay un vacío que se transforma en dolor, y es que el amor no duele, el amor llena de luz… soñaré con su eternidad, pese a saber que no existe… cambiaré el mundo, soñando… llenándolo de un inmenso amor… y acompañaré mis pasos con la borrosidad de tu persona…
Hoy mi día tiene un color... el color de la realidad, supongo que debo aplicarme lo que siempre digo, nadie es responsable de la felicidad de nadie y yo, me hice responsable de la tuya... seguiremos nuestro camino, en solitario...
Hoy me siento lejana a lo sentido, hoy confirmo mi teoría de que los sentimientos son increíblemente frágiles, hoy, tal vez acudan las lágrimas a mis ojos, por esa fragilidad, porque mi corazón está dejando de sentir y de llevar en él algo tan hermoso, como fue el amor que me hacía sonreír y pensarte, a cada segundo de mi vida... supongo que duele el olvido... no niego un sentimiento, afirmo el cambio que mi corazón está sufriendo... y duele... duele dejar de recordar, lo bello vivido...
Empieza el camino del olvido, ya no hay marcha atrás... empieza el camino, en "solitario"... MI CAMINO... dejé de llorar lo perdido... hay luz en mí...
Ayer volví a aquel lugar… tal vez para recordarte… pero se tornó sombrío, nada era igual… la niebla se apoderó de la luz, o tal vez eran mis lágrimas las que nublaban mi vista… volví, sin ti… nuestra magia continuaba en el mismo lugar… volví, sin ti… con mi corazón solitario, encogido por el dolor de tu falta… dejé caer una lágrima en aquel lago convertido en espejo y te vi tras de mí… sonriendo como cuando me amabas… sigue estando allí nuestro amor, aunque tú no lo sepas, aunque tú no lo sientas, sigue vivo…
Y empecé mi recorrido, sin ti… con el vacío que dejaste… los árboles eran el vivo reflejo de mi alma desnuda… y desnudé mi cuerpo, deseaba que el agua hiciera desaparecer todo el dolor que había en mí… introduje mis pies en ese agua helada e hice una mueca y soñé, soñé tus risas, te soñé estando despierta, qué podría hacer yo, para volver atrás en el tiempo, para detenerlo y estar eternamente a tu lado y que nada cambiara, qué podría hacer yo, para dejar de soñarte y que te convirtieras en una realidad, en mi realidad…
Volví a vestir mi cuerpo, mas mi alma continuaba desnuda, tú la desnudaste, tú tienes mi abrigo… hace frío sin ti… y decidí seguir mi camino, el que empecé tiempo atrás antes de que tú aparecieras en mi vida… y volveré a sonreír mañana, con el tiempo quedará un vago recuerdo de lo que fuimos y dejaste escapar… y dejaré que las lágrimas sigan cayendo, fruto de la incomprensión, hasta que un día despierte de ese sueño, en el que te conservo, del que no quiero despertar, mas lo haré y dejaré de llorar, porque ya te lloré suficiente y mi camino, será el de siempre… el camino de la felicidad…
No quise olvidar cuan suaves eran tus caricias, no quise olvidar la dulzura de tus besos y me aferré a ese pasado, como si me perteneciera, como si jamás lo hubiera perdido, como si nada hubiera terminado…
Ayer… ayer paseé cogida de tu mano, sin que tú lo supieras, caminamos juntos minutos, horas… tal vez incluso días, ¿fue ayer entonces? no lo sé… perdí la noción del tiempo… sólo sé que todo seguía igual, nada había cambiado… me mirabas y yo te sonreía… cuánta felicidad, cuántos sueños creaste en mi mente, en mi corazón… o tal vez, fueron creados por mí.
Durante nuestro paseo encontré algo entre los matojos secos, castigados por el invierno… una flor, intacta, que había sobrevivido al frío intenso, era la belleza de tu amor que perdurará en mi corazón para la eternidad… y recogí esa flor, la apreté con fuerza, lastimándola así… y mis manos se quedaron vacías, la flor y tu mano junto a tu alma, desaparecieron, y entonces comprendí que había ahogado el amor que sentías por mí…
Tal vez siga caminando, hoy sin ti, minutos, horas, días, volviendo a perder la noción del tiempo, pero ya sin ti… aferrada a tu recuerdo, a tus sentimientos, a mis sentimientos por ti…
Y hoy noto tu ausencia clavada en mí con tanta fuerza, que se me hace grande mirar mi camino en mi plena soledad…
Hoy no respiro oxígeno, hoy respiro tu ausencia y me asfixia…
Cuánta inspiración… cuánto llanto, cuánta tristeza me invade… ¿cómo hacer para que el nudo de mi garganta desaparezca?, ¿cómo hacer para que tu imagen se borre de mi corazón?… ¿cómo hacer para borrar cada caricia recibida, si las tatuaste a fuego? ¿cómo hacer para dejar de amarte? ¿cómo?
Mis risas se ahogaron… las ahogaste, en un vaso negro, murieron sin tu oxígeno y mis ojos perdieron su luz, la luz con la que tú me iluminaste…
Lo siento… no sé amar con menos intensidad, no sé hacerlo… soy tan pura en todo, tanto… que eso me va hundiendo día a día y no deja que la soledad deje mi mano… mi propia intensidad me ahoga…
Fue un día de lluvia… nada triste… solo pensativo… acudí a mi rincón buscando esa paz que no encontraba a mi alrededor, buscando esa paz que sólo encuentro frente al mar, mi mar, mi amado mar… te echaba de menos… decidí escucharte y tus susurros eran ininteligibles para mí, hoy, tal vez sólo hoy, porque mi corazón está inquieto…
La lluvia caló… liberé y desnudé mis pies, la fría y húmeda arena me hizo estremecer y se liberó así mi alma, la dejé volar… en mi sereno vuelo te encontré, lloré… no llores!! me dijiste y secaste mis lagrimas, pasé de largo, te dejé atrás, sin pensarte más… y lloraste, mas yo no sequé tus lágrimas… mi alma siguió su vuelo, llena de paz, de una inmensa paz y juré que nadie me volvería a arrebatar esa calma, mi calma, LA calma que inundó todo mi ser… mi soledad y yo, siempre cogidas de la mano… unidas, por alguna extraña razón, que quiero ignorar…
Frente a ti, mi amado mar, pensé… no me hizo falta escucharte, me hizo falta escucharme a mí misma y comprendí que la felicidad está en amarse a uno mismo y yo amo mi manera de sentir única e inalcanzable para muchos…
Me despierto cada mañana mirando mi reloj, viendo como pasan los segundos, posteriormente los minutos, las horas, los días y siempre con mi mirada fija en mi reloj, el tiempo pasa… EL TIEMPO… aquel que una vez tuve en mis manos y lo dejé escapar, no pude conseguir que parara… EL TIEMPO…
El tiempo que quise detener la primera vez que vi tu sonrisa…
El tiempo que quise detener la primera vez que me besaste…
El tiempo que quise detener la primera vez que entrelazaste tus manos con las mías…
El tiempo que quise detener en cada viaje que hicimos…
El tiempo que quise detener… y que se escapó…
Podría correr tras él, pero siempre va más rápido que yo… EL TIEMPO… corre en mi contra…
Y si vuelvo a preguntarte querido abuelo…
-¿Cómo hago para ir cogida de la mano del tiempo?…
-No le persigas… deja que sea él quien aminore su marcha, deja que vuele libre y verás como esa sensación de que el tiempo pasa rápido irá desapareciendo, pues tu sensación de disfrutarlo irá en aumento…
-Y cuando quiera que se detenga, ¿será posible conseguirlo?
-Eso jamás querida nieta, pues perdería su verdadero significado, el tiempo es igual a felicidad, es igual a tristeza, es igual a sentimientos y perderíamos la esencia de ellos si paráramos el tiempo y los eternizáramos… - Así entonces, debo deducir que debería disfrutar de cada segundo de mi vida por ser único... debo deducir que jamás volveré a amar como amé en el segundo anterior, que jamás volveré a ser feliz, como lo fui en el minuto anterior, que jamás volveré a sentir lo que sentí ayer, así entonces, me propongo ser única a cada momento, pues seré diferente y sentiré diferente a cada segundo de mi vida... - Por supuesto...
-Abuelo… ¿cómo es que sigo aprendiendo de ti en tu ausencia?
-Ay querida, aún no te comprendes… hazme un favor, en vez de pasarte horas mirando el reloj, esperando a que pase algo, ¿por qué no te miras en el espejo y aprendes a ver tu interior a través de tus propios ojos? Algún día conseguirás ver esa maravillosidad que llevas dentro…
Pues soñaré que estoy a tu lado a cada momento que te echo de menos, soñaré que siento tu respiración en mi cama vacía, soñaré que caminamos juntos bajo una tormenta de verano, soñaré que vuelve a salir el sol pese a las lágrimas pasadas, tú eres mi SOL...
Deja que te sueñe, déjame sentirte siempre que lo desee, siempre que lo necesite, olvidando mis miedos, aprendiendo a caminar de tu mano... aprendiendo de ti... sin ese miedo atroz que siempre me arrolla... deja que sea yo la que te enseñe mis sueños, adéntrate en ellos...
Eres la parte de un todo que deseo para mí...
Quiero soñar contigo, hazlo tú conmigo y compartamos un mismo sueño...
P.D. nunca dejes de soñar......... no serías tú........
-- ¿Sabes que ayer derramé alguna lágrima, mezcla de dolor y alegría, por mi pasado doloroso y mi presente hermoso?
- - Lo sé… te conozco…
-- Sí, me conoces… tal vez más de lo que yo quisiera, me siento desprotegida… pero enormemente plena…
- - Ya te protegeré yo…
-- ¿lo harás?
- - Ni lo dudes…
-- Eres mi sol… aquel que ilumina mis días más tristes, sin tú saberlo, formas parte de mí…
- - Sí que lo sé…
Dicen que la magia no existe, mas yo digo que sí… es la que respiro cuando estoy a tu lado, la que me susurra al oído palabras que calman mi alma, tu magia, mantiene latente mi corazón… no es verdad que no pueda vivir sin ti, pero sí es cierto que mi vida se volvería más oscura sin tu luz…
Debes comprender, que viví en la penumbra de un sueño, un sueño que deseaba compartir, contigo, siempre contigo... te ibas, me invadía la noche… volvías y no me traías el sol… mi corazón se marchitaba cada vez más…
Debes comprender, que viví en la penumbra de un sueño que no fui capaz de iluminar, por tu falta, porque sin ti no era nada, pese a estar equivocada…
Viví en la penumbra de un sueño, porque mi sueño era el amor sin maldad y mi realidad era un amor contaminado, contaminado por la falta de comprensión, por no entender que el amor es un sentimiento tan inmensamente puro que no debe haber nada que lo llene de tristeza…
Contaminaste el amor que nos unía, pocas personas saben o han sentido que cuando se ama, dos almas se convierten en una, tan solo en una… yo lo sé... yo lo sentí...
No supe, ni quise despertar de mi sueño, en él, pese a su falta de luz, el amor sentido sigue siendo tan puro como lo que sintió mi corazón nada más verte… olvidando el dolor, mi sueño, lleno de oxígeno sin contaminar...
Nadie comprende la pureza del amor, porque tal vez nadie sabe sentirlo como yo lo siento… permaneceré en la penumbra de mi sueño, hasta que un día vuelvas a aparecer y tu mirada junto con tu sonrisa, me digan.sin emitir sonidos... "creo en la pureza de tu alma, de tu forma de amar, cree tú en la mía pues descontaminé mi corazón..."
P.D. historia inspirada en una conversación reciente, realicé la fotografía con una compañía sin igual, que lejos del tratamiento melancólico que le di, trae luz a mi vida...
Me iré a dormir, con la ausencia de tus caricias, me iré a dormir, bajo el hechizo de tu mirada, cerraré los ojos y te imaginaré para no echarte de menos, recordaré cada sonrisa que me dedicaste durante el día y mis noches solitarias dejarán de serlo, me acompañará tu magia, me acompañará tu esencia, me acompañarán tus sentimientos…
Me iré a dormir, con la tranquilidad que tu corazón instala en el mío, me iré a dormir para soñarte mientras no te tengo y así no dejar de sentirte.
Prometo no derramar ni una lágrima cada vez que note tu ausencia, prometo sonreír mientras la soledad sea mi compañera, haré de ella mi mejor aliada para cuando tú no estés y así conservar la felicidad que tan solo tu presencia me aporta.
Entonces prométeme tú, que seré la alegría de tu soledad, prométeme, que aunque me eches de menos sonreirás al recordarme, prométeme tu felicidad durante tu soledad, saboréala sin olvidarme, recordándome con una de esas sonrisas tan especiales que a mí me regalas a cada despertar, a tu lado… y así convertirás en dulce lo amargo, así convertirás la soledad en alegría, la alegría de saber que sigo a tu lado aún en la distancia.
Voy a cerrar los ojos mi amor, ¿me lo permites?, empiezo a notar tu ausencia, me vence el cansancio, el sueño domina mi ser y te veo… despertaré a tu lado aunque mi cama esté vacía... suéñame tú…
Y si te pido que vuelvas a aparecer, ¿Lo harás? Y si te pido que vuelvas a tocar para mí ¿lo harás? necesito volver a escuchar cada latir de tu corazón.
Si te pienso y te sueño diariamente y te extraño a cada paso dado sin ti… cómo puedo vivir con ello sin que la tristeza me invada, tú tienes el secreto, sé que tú lo tienes, susúrramelo al oído, sin que nadie lo escuche, será nuestro secreto...
Puedo cerrar los ojos y dibujarte con mis dedos, tal cual, como existes en mis sueños, en la eternidad de ellos, pues te eternicé… puedo cerrar los ojos y volver a sentir la suavidad de tus labios, en los míos, puedo soñarlo hasta sentirlo porque un día fue tan real, como hermoso…
Y si me dejo llevar por esta sociedad, fría y temerosa, una sociedad enferma por el miedo a amar, tal vez así te borre de mi memoria, tal vez deje de basar mi vida en un sueño y mi corazón se torne frío, frío como una mañana de invierno invadida por la niebla…
Y si dejara que la oscuridad del miedo atrapara mi corazón, mi corazón agotado, extasiado por querer amar, qué pasaría si yo permitiera que mi corazón se tintara de negro… ¿qué pasaría?
¿lo dejo morir, o lo dejo descansar? ¿y si simplemente me limito a VIVIR?, sí, eso haré... viviré recordándote hasta volverte a tener, no sé vivir sin amar y no quiero un corazón inerte... dime valiente... tal vez lo sea o tal vez los demás sean cobardes... quiero amar...
¿Quién tiene la posesión de la verdad? ¿Quién puede saber lo que significa cada sentimiento? ¿Quién sabe por qué mi alma se estremece al mirarte? ¿Quién lo sabe?... si no lo sé yo… si a cada sentimiento le busco una explicación, si cada vez que mi corazón se conmueve, me pregunto el por qué lo hace, el por qué de los sentimientos, de mis sentimientos…
¿Quién puede saber por qué te temo? Por qué cada vez que apareces me marcho corriendo con el sinsabor de otra pérdida, con el dolor, la rabia y la furia en mi mirada, la furia de la incomprensión, del miedo atroz… por qué huyo si sé que te necesito…
Quién entiende los sentimientos, si cada uno los siente de manera diferente y por lo tanto, quién osa describir el amor, si yo lo siento con una pasión y una fuerza diferente a la tuya…
Y si cada vez que te miro, lloro… y si cada vez que te miro sufro… ¿por qué me empeño en seguir mirándote? esperando que tus ojos no se hayan asustado de mí, de mi mirada intensa… de mi corazón apasionado.
Por qué desvías tu mirada, cuando ves en mis ojos reflejado el amor, ¿soy yo quien debe definírtelo? ¿soy yo quien debe enseñarte lo que es el amor, su pureza, su existencia infinita?…
Quién osa decirme como debo sentirte, si la que siente por ti soy yo… nadie tiene el derecho de decirme cómo ni en qué medida debo amarte, ni si quiera tú…
“Que nadie domine tus sentimientos, ni tan solo tú mismo, porque no hay nada más puro que lo que hagas guiado por ellos… la razón, contamina los sentimientos…”
¿Recuerdas aquel lugar? Aquel que te enseñé durante un amanecer, aquel donde vimos nacer un nuevo día, con el sinsabor de haber visto acabar el día anterior… ¿recuerdas aquel lugar? donde el alma vuela en libertad, donde cada suspiro de dolor desaparece fundiéndose con el calor y la libertad del nuevo oxígeno respirado…
¿Recuerdas aquella fina y fría arena acariciando tus pies adoloridos? ¿Recuerdas cuánto bien te hizo?, ¿recuerdas cuánto bien me hizo?
Cierra los ojos, vuelve a imaginarte en aquel lugar, yo también lo haré, necesito esa libertad…
Ven, te volveré a llevar… toma mi mano, olvidaste el camino… tal vez yo también, pero juntos lo volveremos a encontrar…
Desierto agotador, el viento removió la arena y la arena borró nuestro camino, empiezas a perder fuerza, necesitas agua, necesitas aire fresco, el calor se apodera de ti y cada vez te cuesta más caminar, me pides que te deje, que encuentre yo sola el camino, mas yo no quiero, te necesito para encontrarlo. Tus piernas se debilitan tanto… caes sediento, extasiado, abandonas, me abandonas… debo seguir sola, debo encontrar mi camino sola, sigo caminando mirando atrás y viendo como tu cuerpo se torna pequeño a medida que mis pies van dejando huellas, sin cesar, sin descanso, sin suspiro, y las lágrimas no cesan de derramarse de mis ojos humedeciendo así mi rostro…
Te necesito para seguir respirando… te necesito para seguir caminando… no… ¿pero qué digo? estoy caminando sola… y ¿entonces? dependí de ti, dependí de cada aliento que por tu boca salía, era mi aliento, mis ganas de vivir, mi felicidad, dependí de ti… me abandonaste… pensé que no podría encontrar mi camino sin ti, mas a lo lejos empecé a distinguirlo… te abandoné, creí necesitarte pero no es así…
Anocheció, dormí y desperté en lo alto de una duna, presencié un nuevo y maravilloso amanecer, sin ti… puedo vivir sin ti…
Independencia emocional…
Cuántas veces el desamor nos hace pensar que sin la otra persona no somos nada, cuántas personas pasaron por nuestra vida y la marcaron sin más, se fueron sin más, apenando así cada rincón de tu “hogar”, personas que vienen y se van que te hicieron pensar que las necesitabas para sonreír cada mañana, pero no hay nada ni persona más que tú, de la que tu vida y felicidad dependa, aprendí a sonreír en la soledad, aunque me muera por compartir mis sonrisas y al final lo haga, mi felicidad, tan solo depende de mí… al igual que la tuya, tan solo depende de ti, no dejes que nada ni nadie se tome la libertad de arrebatártela… TU FELICIDAD ES TUYA… compártela, pero que no te la quiten de las manos personas que vienen y van...
Aparecí de nuevo, quise volverte a preguntar, pero en otro lugar, mirando a lo lejos, buscando el horizonte que un día me marcaste… allí estaba… intacto como el primer día que lo dibujaste en mi mirar, hace unos años ya…
Mis lágrimas volvieron a tu encuentro, para fundirse con tus aguas saladas y poder llegar a aquel horizonte, donde se encontraba la paz, la paz que tu corazón quiso instalar en el mío… pero por más que avanzaba, el horizonte continuaba lejos… no lo lograba alcanzar…
¿Cómo pudiste ser joven eternamente? Dime cómo se consigue que tu corazón no se agote y se arrugue con el paso del tiempo, siendo cada arruga una marca de sufrimiento… dime cómo hiciste para que tus manos se arrugaran y tu corazón no… dime, por qué ese agua salada quema tanto en mis heridas y por qué al final siempre acabo preguntándote el por qué de la vida…
Dime, ¿cómo conservaste la eterna juventud? dónde conservaste tu corazón para que continuara latiendo como el primer día, el tiempo va creando heridas en el mío, heridas que no cicatrizan, tal vez porque yo no quiero que lo hagan, tal vez porque me aferro a ese dolor por el miedo que hoy se apodera de mí…
Dime querido abuelo… cómo hiciste para vivir con tu corazón intacto…
-Mi querida nieta, aprendí con cada herida sufrida, acaricié mi corazón herido, consiguiendo que latiera con calma y así él mismo hizo cicatrizar cada herida, borrando el sufrimiento, sin olvidarlo, pero sin que volviera a hacerme daño… cogí mi corazón, lo abracé con fuerza y le hice sentir lo mucho que lo amaba, habría dejado de latir si dejaba que los malos sentimientos se apoderaran de él, le habría dejado morir en la tristeza… Así que ahora mismo, coge tu corazón, abrázalo con fuerza y dile que le amas y que le protegerás de todo sentimiento maligno, que la felicidad está sembrada, tan solo debes esperar a que las flores salgan, paciencia, mucha paciencia… ama tu corazón, tan solo así será eternamente joven…
-Temo a mi corazón herido… huye de algunos buenos sentimientos… te echo de menos…
Mi felicidad sembrada está, pero necesito ayuda para recoger sus frutos…
Te busco sin llegar a encontrarte, soy artífice de mis miedos, aún sabiendo que añoro el sabor de tus besos prefiero correr y correr, dejarte atrás sin más… olvidarte y tal vez volver a amar, soy artífice de mis miedos…
Estoy aún bajo tu mirada acechante, soy embrujo de tus abrazos, de tus caricias, mas prefiero dejarte atrás…
Melancolía sin sabor, melancolía sin sentir, atrapada en el recuerdo, atrapada entre mis miedos, creé mi propia cárcel… tras los barrotes me siento segura, pero no puedo evitarlo y salgo a respirar el aire que un día me diste, despojándome de toda protección… me siento vulnerable… huele a ti… me aferro al recuerdo del amor perfecto, inexistente, creamos el amor en nuestros sueños y el amor debe ser la realidad de un sueño compartido… un sueño hecho realidad…
Me siento vulnerable…
Así que, vuelvo a mi cárcel, en ella tan solo existe mi olor, el olor del miedo a amar… creé mi paraíso dentro de mi corazón, para no buscarlo fuera… todo está en mí, todo en mí, mi felicidad tan solo depende de mí… para siempre en mi propio paraíso… en él, soy feliz...
No quiero encontrarte, ni que me encuentres, quiero quedarme con las palabras que a cada despertar me susurrabas, esa sonrisa matinal que iluminaba mis días, deseo quedarme con la sencillez y la claridad de mis sentimientos hacia ti…
Sensual y mágica la vida que me diste, como un sueño del cual no deseaba despertar, pues con cada despertar mi vida se volvía amarga…
No es el miedo a amar, es el miedo a sufrir por hacerlo, hicimos complicado un sentimiento, hicimos doloroso algo maravilloso…
Quiero cerrar los ojos y soñarte eternamente, aunque no seas real, serás mi “realidad”, un sueño eterno, donde sentirte será fácil, donde las lágrimas no sean de dolor, sino de emoción por tenerte a mi lado, con tus caricias y con el sentir de tus dulces labios sobre los míos…
Hoy podría contestar qué significa la felicidad, yo que tanto me lo pregunto, porque hoy por fin comprendí que la felicidad son momentos, momentos compartidos, momentos solitarios… pero momentos en los que tu alma se llena, en los que la tristeza se vuelve tan efímera que llega a desaparecer.
Pese a todo, hoy me siento fuerte para vencer a las lágrimas, cuantos sentimientos vividos en 3 días, buenos y horribles, pero al fin y al cabo para mí siempre prevalecerán los buenos, es la esencia de la vida. 7 meses de aprendizaje, doloroso, pero aprendí, sobre todo, a no dejar de sonreír y a no dejar que la tristeza invada mi corazón cuando está en mis manos evitarlo.
Por la gente que me quiere, hoy quería escribir sobre mí y les dedico con toda mi alma lo que jamás dejaré que se borre de mi rostro y que ellos se esfuerzan para que así sea...mi sonrisa desde lo más profundo de mi corazón...
Vagaba por tus calles con el alma desnuda, cabizbaja, sin rumbo, el ruido de los coches formaba palabras susurradas en mis oídos, pero no las lograba descifrar, ¿qué me querías decir?
Decidí sentarme en un banco a observar, abracé mis piernas… noche fría, noche húmeda… ¿qué es la felicidad?, noche oscura… reinó el silencio tras mi pregunta, calles desiertas, solo luz, luz artificial y nadie que contestara a mi pregunta, nadie…
¿Y entones? Tanto tiempo invertido en encontrar la felicidad y nadie sabe lo que es, cómo sabré si la he encontrado, si perdí su significado.
Continué observando, y vi a ese niño correteando por las calles, riendo, ¿era feliz? Su madre le miró, le dio un enorme abrazo y le dijo que le quería, el niño reía y reía, brillaban sus ojos… ¿era feliz?
Una mano fría como el hielo tocó mi hombro haciéndome estremecer, le miré, mas no podía ver claramente, mi emoción me lo impedía, la alegría de aquel niño… quién la conservara… se sentó a mi lado, no logré reconocer, ¿quién es? Vine a este lugar para estar sola, se acercó a mi oído y me susurró, su aliento era cálido, pero su presencia helaba…
-¿Quieres saber lo que es la felicidad? Puede que no lo sepas jamás si no dejas de preguntarte lo que es, simplemente un sentimiento y los sentimientos, escapan a la razón, a cualquier tipo de explicación… y ahora empieza a sonreír…
Lágrimas cayeron por mi rostro y las secó con sus manos heladas, se las llevó con ella, se levantó, se marchó, sin poder ver su rostro tan solo vi su espalda, su cabello blanco ondeaba al viento, pero, ¿cómo podía ser? era una noche serena, sin viento…
Noche fría, noche húmeda, noche oscura… recordé “ahora empieza a sonreír” y desde entonces no dejé de hacerlo… ¿soy feliz? lo fui, lo soy y lo seré... aún sin saber lo que es...